El papel del Imperio Austro-Húngaro en la Guerra de Independencia de Cuba

No fue ninguno. Pero, como escribe John Zametica en su excelente libro sobre el ocaso de la monarquía dual (“Folly and Malice: The Habsburg Empire, the Balkans and the Start of World War I”), existió la seria posibilidad de una intervención en favor de España, liderada por el ultraconservador monarca austro-hungaro, Francisco José:

“Franz Joseph quedó felizmente instalado en el dualismo (austro-húngaro). Esto no fue sorprendente dada su disposición cada vez más conservadora. La derrota de Francia por Prusia en 1870 había enterrado sus restantes ambiciones de desempeñar un papel activo en los asuntos alemanes. Ahora solo le interesaba la estabilidad, tanto exterior como nacional. Lo más cerca que estuvo de contemplar una aventura en el extranjero (a excepción de la ocupación de Bosnia-Herzegovina en 1878) fue en 1898 durante la Guerra Hispanoamericana, cuando se enfadó con su ministro de Asuntos Exteriores, Agenor Gołuchowski, por no mover un dedo para provocar la intervención de las potencias europeas en Cuba. Gołuchowski le dijo que a Austria le convenía más una república en España que una guerra contra Estados Unidos.”

Al final, como suele ocurrir en estos casos, Goluchowski se quedó con las dos cosas: una guerra contra Estados Unidos, que destruyó la monarquía austro-húngara, y una república en España.

About David Roman

Communicator. I tweet @dromanber.
This entry was posted in Ocurrencias and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.