Finanzas Políticas: No Inviertas en Trump

(He lanzado una nueva newsletter, Finanzas Políticas, en la que voy a centrarme en la intersección entre dos de mis grandes pasiones. No olvides registrarte aquí si te gusta y quieres recibirla por email; algunas entradas serán gratis pero si quieres verlas todas habrá que hacer una suscripción de pago.)

Habemus presidente. La inauguración de Joe Biden salió adelante sin estrafalarios intentos de protestas violentas, de lo cual me congratulo. Pero todos vamos a echar de menos la locura y el colorido de la presidencia de Donald Trump.

Los últimos días de la administración Trump, sin ir más lejos, fueron absolutamente fascinantes, para llenar libros y libros. En el último día antes de cesar en su cargo, el máximo regulador bancario estadounidense publicó una norma que prohíbe a los bancos cortar la financiación a un sector entero de la economía, una medida que claramente busca echarle una mano al sector petrolero, último que tiene cierta querencia a darle dinero a candidatos republicanos.

Mientras los medios se llenaban de especulaciones sobre posibles perdones presidenciales a todo aquel que pasaba por ahí (al final el premio gordo se lo ha llevado Steve Bannon, un tipo que da mala espina cuya acusación por fraude tenía muy mala pinta), el mundo corporativo estadounidense se ha despedido de Trump con un corte de mangas espectacular. Este gesto debería marcar un antes y un después para un partido, el Republicano, que se vio durante décadas como la voz del capital.

Las cancelaciones, boicots y suspensiones de sospechosos de trumpismo se han multiplicado. Hasta Stripe, la compañía de procesamiento de pagos online que trabaja con Substack (la firma que mantiene este newsletter) ha decidido suspender la cuenta de la página web de la campaña electoral de Trump. Recordemos que la Asociación Nacional de Manufactureros de EEUU (!) aprovechó los incidentes de Reyes para pedirle al vicepresidente Mike Pence que destituyera a Trump de inmediato; y la Cámara de Comercio ha pedido a sus miembros que dejen de donar dinero a los sospechosos de ser simpatizantes de Trump.

Cumulus Media, un conglomerado con más de 400 emisoras de radio en EEUU y que emplea a muchos de los más prominentes locutores republicanos, el tipo de medio que escuchan los autónomos de los estados trumpistas en sus pickup trucks mientras conducen, ha avisado de que despedirá a cualquiera que dude de la validez de los resultados de las presidenciales de Noviembre. ¡Los jesuitas de EEUU han pedido la cabeza de Trump!

Varios grandes bancos estadounidenses no van a darle ni un duro en donaciones para campañas a los políticos republicanos que no se porten bien e insistan en trumpear, y el banco favorito de Trump, Deutsche Bank, ya ha anunciado que renuncia a seguir haciendo negocios con él, lo que muchos piensan que no es gesto suficiente para lavar sus antiguos pecados de asociación con el trumpismo. (Por cierto: qué interesante esta moral puritana del capitalismo, tan de los juicios de las brujas de Salem).

El caso de Deutsche Bank es curioso porque raramente ha habido comentarios similares sobre las anteriores asociaciones (potencialmente criminales) de un banco que es famoso por su capacidad para vulnerar la ley en todo tipo de jurisdicciones, por casi cualquier motivo. Este mismo mes de enero, aceptó pagar millones de euros en multas por múltiples sobornos a funcionarios y conseguidores en varios países, notablemente príncipes saudíes y un juez italiano de un tribunal de derecho administrativo. Hace sólo cinco meses, copó muchos de los grandes titulares del mega-escándalo bancario FinCen, al ocupar el puesto número uno en transacciones sospechosas de ilegalidad.

Y todo esto no es ni siquiera lo más jugoso entre la basura reciente sobre Deutsche Bank. El premio gordo ha de ser para el banquero de Deutsche que trataba al mismo tiempo con Donald Trump Y con el famoso pedófilo espía/multimillonario/comisionista/chantajista Jeffrey Epstein: este banquero se “suicidó” unos pocos meses después de que el propio Epstein se “suicidara” en prisión, con las cámaras de su celda sin funcionar:

Pronto escribiré un especial sobre Deutsche Bank, porque da material para miles de palabras. De momento, lo que puedo decir es: cuando los medios y el gran empresa piensan que lo peor que ha hecho Deutsche Bank, un banco con tal historial, es darle créditos a Trump, sabes que a Trump le aborrecen más que al demonio y al hombre del saco juntos.

Otras compañías de diferentes sectores, desde hoteles (Marriott) hasta supermercados (Walmart) pasando por emporios interestelares (Amazon) han anunciado planes similares, contra los republicanos feos y malos que no quisieron votar a favor de certificar la elección de Su Alteza Imperial Joe Biden, Dios le cuide la salud a su eminencia.

Por si andabas buscando activos chinos en los que invertir

Yo entiendo que haya inversores que ven esta gráfica de Bloomberg, mostrando las inyecciones de liquidez del banco central de China entre enero de 2014 y enero de 2021, y se les haga la boca agua. Mi suegro, sin ir más lejos, que vive en China (es chino) y se pasa el día admirado sobre la locura de los mercados financieros locales.

Sin embargo, uno de los últimos actos de la administración de Donald Trump (ya después de perder las elecciones, en noviembre) fue prohibirle a los ciudadanos estadounidenses invertir en las acciones de ciertas compañías chinas que pueden “explotar a los inversores de EEUU para financiar el desarrollo y modernización del ejército” chino, en una orden federal disponible aquí.

Esto nos afecta a todos, incluidos los no-estadounidenses, porque Wall Street ha ofrecido durante años una forma fácil de invertir en activos chinos, para cualquiera que haya echado un vistazo a formas de meter capital en el imparable milagro económico de aquel país.

Durante una temporada, las salidas a bolsas chinas en EEUU llenaron los bolsillos de numerosos banqueros estadounidenses, pero uno de los legados del trumpismo ha sido un claro empeoramiento de las relaciones entre Pekín y Washington DC, que no va a cambiar mucho con la nueva administración Biden.

En 2016, cuando Hillary Clinton fue la primera sorprendida en perder unas elecciones presidenciales contra Donald Trump, el columnismo estadounidense rápidamente sacó la conclusión de que, en lugar de luchar contra el enemigo natural ruso, Trump centraría su política exterior en hostigar a China, un gran socio comercial donde mucha gente importante hace negocios muy interesantes, o al menos espera hacerlos.

Esta conclusión fue hasta cierto punto correcta (la hostilidad hacia Rusia se atenuó, sin desaparecer), pero ha derivado en una nueva realidad. La relación mutuamente beneficiosa entre EEUU y China que existió hasta 2016 (Chimerica) se ha acabado para siempre. Trump ha logrado convencer incluso a sus enemigos de que China es demasiado rica, y demasiado poderosa, y ha de ser contenida; aquí hay un artículo al respecto escrito por uno de esos grandes enemigos del ya ex presidente.

Prueba evidente de esto es que el sector financiero estadounidense se lanzó con entusiasmo a cumplir una orden de Trump por primera y última vez en la historia. Bloomberg tiene detalles aquí, sobre grandes bancos anulando productos de inversión en Hong Kong. El diario Straits Times de Singapur también tiene un ángulo interesante al respecto aquí. MCI, un importante proveedor de índices bursátiles, sacó a las acciones chinas de telecomunicaciones de índices claves, pero no antes de que la bolsa de Nueva York anunciara que eliminará la cotización de todas esas compañías. Hasta el fabricante de móviles Xiaomi, uno de cuyos modelos usa mi hijo mayor, tiene que decirle adiós a los mercados estadounidenses y los inversores de aquel país.

Con todo el mundo colapsando por culpa de un virus presuntamente chino, la economía de aquel país se expandió un 2,3% en 2020, lo que muchos pensarán que es increíble; pero yo he vivido tres años en Pekín, he trabajado para el estado chino y he estado muchas veces más en un país cuyo idioma hablo (estrafalariamente y de aquella manera) y créanme que, con los datos y pruebas en las manos, es perfectamente posible que la economía china se haya expandido un 2,3% en 2020; o al menos un 1% o algo.

Biden no lo tiene crudo

Fue llegar y besar el santo, oiga. Apenas le había dado al botón publicar de mi newsletter de la semana pasada sobre el futuro no negro del petróleo, y salieron reportes de EEUU indicando que una de las primeras cosas que iba a hacer el nuevo presidente Joe Biden era cancelar el permiso al gran proyecto petrolero Keystone XL, quizás es el más controvertido del sector en la última década.

Biden lo hará, por supuesto. Para mí este proyecto tiene gran valor sentimental, porque en el verano de 1995 trabajé en una estación de esquí en el estado de Colorado que se llama Keystone, que no tiene relación ninguna con el proyecto; para el resto de la humanidad, su importancia reside en que, de haber sido completado, el proyecto habría permitido la exportación de grandes cantidades de petróleo procedente de las arenas petrolíferas canadienses, vía oleoductos que llegan hasta los puertos de Texas.

Al final, la cancelación coadyuva en una reducción de la disponibilidad de crudo en los mercados, y presión alcista a los precios, que es lo que indicaba en mi newsletter que iba a ocurrir. También está en línea con una mayor concienciación ecológica de parte de la nueva administración estadounidense, otro factor positivo para los precios.

El progresismo estadounidense odiaba el proyecto Keystone XL (el gobierno canadiense, que es muy progresista, lo amaba, pero los canadienses no votan aún en las elecciones estadounidenses) así que este guiño a la base le ayudará a Biden a tener unos primeros 100 días de alabanzas mediáticas.

About David Roman

Communicator. I tweet @dromanber.
This entry was posted in Finanzas Políticas and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.