De Qué Va Slavoj Zizek, en 10 Cómodos Fascículos

Durante la reciente visita a España de Slavoj Žižek, los medios españoles convocaron a diversas personalidades para explicar a sus lectores de qué va el filósofo esloveno más famoso del mundo. En general, con muy poco éxito: uno puede entrar a leer lo que escribió José Luis Pardo en El País o lo que escribió Timothy Appleton en El Confidencial, por poner dos ejemplos, y salir sin la menor idea de cuáles son las referencias filosóficas de Žižek o el motivo por el autoproclamado comunista ha entrado en la lista negra de medios impecablemente progresistas como The Guardian o el London Review of Books.

He aquí lo que uno aprende en los resúmenes apurados de Pardo y Appleton: que a Žižek le gustan los chistes verdes, las películas y los “apotegmas lacanianos”; que es muy famoso; que a mucha gente joven le interesa Žižek, probablemente porque han visto una de sus conferencias en Youtube y les llaman la atención sus tics y manerismos. Los jóvenes son así, supone uno.

 
Como sé a que la gente la aburren las discusiones de filosofía (salvo a los jóvenes que se hipnotizan en Youtube) voy a resumir de qué va Žižek en diez puntos esenciales, para que a la próxima haya de donde fusilar:

1-Žižek es comunista, y no tan diferente como los de antes. Es cierto que Žižek expresó una clara preferencia por Donald Trump sobre Hillary Clinton, pero ello se debe a que percibía a Clinton como la perfecta personalización de la corrupción capitalista y la ideología dominante: la conjugación del neoliberalismo más salvaje con la más estricta corrección política, con traspaso de beneficios a fondos offshore para no pagar impuestos bendecido por una oficina corporativa de inclusión de minorías que obliga a los empleados a agitar banderitas arcoiris una vez al año. Pero Žižek argumentó claramente que Trump destruirá el imperio estadounidense bombardea-musulmanes, lo que no ve como algo malo en el dudoso caso de que ocurriera, o al menos expondrá claramente sus contradicciones internas. Y, de todos modos, prefería a Bernie Sanders.

2-Žižek creció en el comunismo (la antigua Yugoslavia) y sabe lo que salió mal. Žižek fue disidente en los supuestamente felices tiempos de Tito y el inmediato post-titoísmo. Žižek puede ver un miembro del aparato (“apparatchik” en la jerga soviética) a diez kilómetros, así que no se le escapa que toda la cúpula del capitalismo moderno está compuesta por apparatchik: ¿de qué otro modo se puede describir, argumenta Žižek, a gestores que viven en una élite de puestos inmensamente mejor pagados que los de los trabajadores, sin mayor riesgo que el de resultar ofensivos a las sensibilidades políticas de los supermillonarios que manejan Davos y Bilderberg, con dacha y cochazo garantizado aunque les echen? Recordemos que muy pocos de los gestores de las grandes empresas modernas tienen más de un relativo puñado de acciones en sus empresas, que en realidad son prácticamente de propiedad colectiva. Como han explicado otros, notablemente el columnista Matt Levine de Bloomberg, el capitalismo moderno está mucho más cerca del comunismo real (el que fracasó) de lo que parece.

3-Muy bien, ¿y todo esto le convierte a Žižek en filósofo? No, la clave de su pensamiento filosófico es su interpretación de Jacques Lacan, un francés malhumorado aficionado a la prosa retorcida propia de los deconstruccionistas (sin ser deconstruccionista), que a su vez es uno de los epígonos del que ahora mismo es el pensador más denostado de comienzos del siglo XX: Sigmund Freud. Žižek es un psicoanalista que no ejerce, pero usa los procedimientos de la profesión para estudiar el pensamiento moderno, sobre una base igualmente delicada: los escritos de Friedrich Hegel, un académico alemán que murió lo bastante joven como para convertirse en un comodín de la filosofía, con ideas abiertas a casi cualquier interpretación.

4-¿Cuál es el Hegel personal de Žižek, entonces? Por simplificar, la intepretación de Žižek es que la historia de la filosofía es una larga serie de malentendidos, lecturas interesadas y correcciones de un pensador a otro, mientras se transmite de modo oculto el mensaje de que los dioses no existen y los humanos son tela marinera. Ve a Hegel como uno de los tres filósofos claves en esta historia: Platón rompió con la cosmología pre-socrática, aún cercana al pensamiento mágico primitivo, e introdujo el idealismo metafísico que puso las bases de toda la filosofía posterior; Descartes rompió con la visión medieval de una realidad jerarquizada y ordenada bajo plan divino, introduciendo la idea de subjetividad tan admirada por las manuales de secundaria (“pienso luego existo”); Hegel rompió con la metafísica tradicional y, escribe Žižek en su libro “Evento” de 2014, “introdujo la era de historicidad radical en la que todo está concebido como resultado de un proceso histórico contingente”.

5-¿Puedes repetir eso con la boca llena de kikos? Por volver a las formulaciones que todo el mundo recuerda de secundaria, la idea hegeliana por excelencia es la tríada tesis-antítesis-síntesis. Žižek está harto de oír a gente que interpreta que esto quiere decir: un pincho de tortilla está muy bueno-pero engorda-así que sólo me como medio pincho. Žižek interpreta que la tríada hegeliana describe procesos que son modificados durante su propia implementación: el proceso dialéctico busca una idea, y en el curso de esta búsqueda la idea sufre una profunda transformación porque es ahora parte del proceso. Para Žižek, esto explica la atracción de la izquierda por el pensamiento de Hegel: una revuelta que busca que las autoridades arreglen tal problema evoluciona en marcha, a medida que los participantes se dan cuenta de que la auténtica justicia precisa que se vaya más lejos de lo exigido al principio. La tríada no son tres momentos: es un continuo.

6-¿Y cómo saltamos de Hegel a Freud? A través de Marx, por supuesto. Žižek se considera marxista, stricto sensu, y cita frecuentemente El Capital y otros escritos de Marx. Considera que el mayor error de Marx fue psicoanalítico; que Marx nunca entendió lo que para Žižek es la clave de la psicología humana: nadie quiere ser feliz. Lo que todos queremos es la lucha, la búsqueda de la felicidad. Su consecución nos frustra, al dejarnos sin objetivos. Marx creyó que la toma del poder y los medios de producción llevarían a una sociedad entusiasmada por seguir progresando en el socialismo, incluso en ausencia de una “antítesis” hegeliana, un obstáculo superable. En su lugar, las ideas de Marx llevaron a la Unión Soviética, incapaz de aprovechar la energía potencial del empresario o el trabajador que quiere hacerse rico para demostrar que él si puede. Con ciertos izquierdistas, no se puede, explica Žižek.

7-¿Hasta qué punto rechaza Žižek a la antigua URSS? “En Perspectiva de Paralaje” (2006), Žižek cuenta la historia del comunista esloveno Joze Jurancic, que considera una perfecta metáfora del comunismo real: en 1943, dirigió una rebelión de presos yugoslavos contra los guardias fascistas en una prisión en el Adriático. Después de la guerra, acabó arrestado y preso por el régimen titoísta en un cercano campo de reeducación; en 1953, Jurancic fue obligado con otros prisioneros a construir un monumento conmemorando el décimo aniversario de su propia rebelión: un monumento a sí mismo. Para Žižek, el comunismo soviético es esto: un monumento a los trabajadores, construido a la fuerza por ellos mismos.

8-Volvamos al tema de que nadie quiere ser feliz, ¿por qué dice eso? Uno de los trucos de Žižek es usar las películas que todo el mundo conoce para explicar sus ideas. Uno puede decir que eso es populismo, simplificación innecesaria, etc. Bueno, invito a los críticos de Žižek a leer las decenas de páginas que dedica a Antígona de Eurípides o el Ciclo de los Nibelungos. Para mí, modestamente, es más fácil pillar las referencias a The Matrix. Žižek cita el momento en el que Neo (Keanu Reeves) se encuentra con El Malo, Smith, y le pide explicaciones: ¿por qué construyeron los robots La Matriz, el mundo virtual en el que los humanos creen vivir, mientras en realidad viven esclavizados mientras se exprimen sus jugos vitales? Smith responde: fueron los humanos los que construyeron La Matriz, pringao. Era un mundo ideal en el que no había dolor, frustración, ni decepción, así que se aburrían un montón: así que La Matriz fue rediseñada, como un juego demasiado fácil al que se le añaden niveles de dificultad para mantenerlo interesante.

9-Puf, vaya tío más negativo. Pues sí. Mientras analiza la obra de Henry James, hay un momento en el que Žižek escribe largo y tendido sobre “Las Alas de la Paloma”, la novela en la que James describe la traición a Milly, una millonaria con la que da el braguetazo Densher, con la clara intención de seguir con su amante y gastarse la pasta de la fea. Cuando Milly muere, Densher se siente culpable por haber sido un cabrón total, y esa culpabilidad le estropea el resto de su miserable existencia. Žižek sentencia, en una nota a pie de página, que Densher es el modelo de honesto intelectual burgués que oculta sus compromisos y traiciones bajo sus dudas y trepidaciones éticas: “tipos como él ‘simpatizan’ con la causa revolucionaria, pero se niegan a mancharse las manos. Normalmente (y con todo merecimiento) son ejecutados en la primera fase de la revolución.”

10-¿Y los chistes? Como su maestro Lacan, Žižek tiene un fuerte componente esotérico. Eso hace su prosa no siempre sea particularmente clara. De hecho, es frecuentemente farragosa; los chistes ayudan a que uno pille la idea, o al menos se quede meditando si la ha pillado. Por ejemplo, este chiste de la antigua Alemania Democrática: un alemán consigue trabajo en Siberia y le dice a un amigo suyo que usarán un código de colores para evadir la censura; si la carta está escrita en tinta azul normal, es todo verdad; si está escrita en rojo, es mentira, una comunicación esotérica que debe entender como lo opuesto de la realidad. Cuando el amigo recibe la primera carta, en tinta azul, en ella se describe como Siberia es un lugar maravilloso, lleno de bellas mujeres y tiendas llenas; lo único que no hay, añade el alemán en la carta, es tinta roja.

Advertisements

About David Roman

Communicator. I tweet @dromanber.
This entry was posted in Ocurrencias, Zizekiana and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s