Evelyn Waugh, los intelectuales y las visitas

Evelyn Waugh era un tipo peculiar; en su primera entrevista televisiva, en 1953 en la BBC, empezó puntualizando la pronunciación de su apellido, que no es “Woff”, como yo había pensado durante décadas, sino “War”, y se pasó el resto del tiempo tocándole las narices al intimidado entrevistador.

La biografía de Waugh que Martin Stannard publicó en dos tomos en los años 1980 es una joya. Estoy acabando ahora el segundo tomo, en el calor de Singapur que este Little Englander habría aborrecido, y no hago más que encontrar pepitas de oro. Me gusta la definición del término “intelectual” que le da a un joven admirador, el estadounidense Thomas Ryan, cuando le visita en su casa en 1957 (las traducciones son mías):

“Es un término marxista que apareció en los países del centro de Europa para distinguir una clase, que aquí (Inglaterra) no existe, entre los trabajadores y la burguesía. No me gusta la palabra… Sólo los matemáticos tienen el derecho a ser llamados intelectuales”.

Unos años antes, otro joven admirador estadounidense (Thomas Moor) visita a Waugh, que le lleva a ver la catedral de Gloucester. Waugh, que pudo haber tenido o no relaciones homosexuales durante su época universitaria (Stannard piensa que probablemente sí) era entonces un estirado católico con seis o siete hijos, felizmente casado con un paradigma de la clase alta inglesa.

En voz alta, de literato famoso impresionando a joven impresionable, Waugh se para en el centro de la catedral y le informa a Moor de que Eduardo II de Inglaterra está enterrado ahí mismo. Moor le reportó la escena a Stannard, en 1987:

-Un gran esteta, ya sabes-dijo, pronunciando las sílabas lentamente, y añadió para que me quedara claro:-Un patrón de las artes, ya sabes.

Habló en un tono conversacional tan desinhibido que varios de los turistas discretos que estaban cerca, en su mayoría señoras mayores, se nos quedaron mirando. En el mismo volumen de voz, continuó:

-Homosexual, ya sabes. Murió aquí cerca en el Castillo de Berkeley con un atizador al rojo vivo clavado en el ano.

Lo que tiene la añadida circunstancia de ser, quizás, cierto.

Advertisements

About David Roman

Communicator. I tweet @dromanber.
This entry was posted in Ocurrencias and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s