Las drogas son malas, según @Carlos_Tongoy

La Medicina de Tongoy es quizás el gran blog de crítica literaria en español que nos queda, después de que la(s) chica(s) de La Patrulla de Salvación echaran el cierre el año pasado, declarando victoria bastante en falso, un poco al estilo de Bush en el portaaviones en la costa de Irak u Obama retirando las tropas después. La mala noticia es que parece que va a echar el cierre; la buena es que su última etapa ha sido bastante brillante.

En una crítica particularmente inspirada hace unos días, el Médico se lanza al cuello de Daniel Jiménez, que se lo merece por haber escrito una novela titulada Cocaína, que suena como un efecto secundario letraherido de haber visto demasiados capítulos de Corrupción en Miami. Y por ello precisamente debería haber sido publicada en 1988 y no ahora; y probablemente lo fue, por algún otro.

Eso es lo que pasa con este tipo de novelas sobre escritor joven desesperado porque sus grandes ideas son ignoradas, y que se da a las drogas, el alcohol, las frases interminables, etcétera. No voy a leer la versión de Jiménez porque, con todos los respetos, es como leer otra traducción de la Iliada: interesante para los eruditos del tema, o para los que no pueden dejar de leer sobre las aventuras de Aquiles. Pero ya sé que al final gana Ulises y mueren los malos. Cuando uno va ganando años, se da cuenta de que todo cambia en la vida menos las bildungsroman, que se repiten con precisión escolástica a través de las décadas, sobre todo desde que el consumo de drogas se hizo aceptable en letra impresa (es tu culpa, De Quincey) y, por ello, obligatorio en tales obras.

Esta es la gran labor de los críticos, como el Médico: como escribió Walter Benjamin (en su disertación de 1920 sobre el romanticismo alemán), su trabajo es “no tanto juzgar una obra sino consumarla”. Y al ponerla en su sitio, en la estantería junto con Historias del Kronen, la consuma totalmente.

La vida es corta. Mejor que leer ese tipo de novelas es ver este tipo de vídeos musicales, que la canción dice más o menos lo mismo, va al grano con mucho más estilo, y además dura sólo cinco minutos:

Advertisements

About David Roman

Communicator. I tweet @dromanber.
This entry was posted in Ocurrencias and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s